Estos días nos tocó un aviso en la Avenida Miguel Hernández,
Estos días nos tocó un aviso en la Avenida Miguel Hernández, aquí en Oviedo. Una familia nos llamó preocupada porque las tuberías de la cocina no tragaban bien, y encima, el mal olor ya era insoportable. Habían intentado de todo con productos caseros, pero nada.
Llegamos a la casa y la cosa ya olía un poco rara desde la entrada. Nos pusimos manos a la obra con una inspección de tuberías con cámara y enseguida vimos dónde estaba el problema. No era un atasco simple, de los de comida que se van acumulando, sino una bola bastante gorda de grasas y restos que se había solidificado con el tiempo, casi como un tapón de cemento dentro de la tubería. Lo peor es que estaba en un tramo un poco complicado de acceder.
Con la máquina de presión, que es la que mejor trabaja estos casos, fuimos rompiendo esa masa poco a poco. Es un trabajo que requiere paciencia y no es solo meter la manguera y listo; hay que ir viendo con la cámara cómo se desintegra todo y asegurarse de que la tubería queda totalmente limpia. Al final, después de un buen rato, la tubería volvió a su ser, tragando el agua sin problema y, lo más importante, el olor desapareció por completo. Los vecinos estaban encantados, decían que no recordaban cuándo había tragado tan bien el desagüe.
Si notas que tus desagües no van como deberían o empiezan a oler raro, llámanos. Nos dedicamos a los desatascos en La Felguera y alrededores.